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sábado, 5 de noviembre de 2011

Mi superhéroe.

Cuando era pequeño me encantaban los superhéroes, con esos poderes especiales y siempre tratando de salvar al mundo. Siempre quise ser uno de ellos, o llegar a conocer a alguno y afortunadamente lo logré. Si, abuelo, eres tú. Reconozco que no tienes una fuerza envidiable, que tu cara esta cubierta de arrugas que te hacen todavía mas encantador y que al final te quedaste con la chica, como todos los superhéroes. Y no puedes volar, pero me cogías en tus brazos para que consiguiese llegar a la canasta. Tampoco podías evitar que me hiciese daño, pero eras el primero en curarme las heridas de las rodillas y no eras capaz de volverte invisible por mucho que hicieras que no me veías cuando jugaba al escondite.
Bueno, pues como buen superhéroe, hoy necesito tu ayuda. He vuelto a tener miedo. Esta vez no es por mis pesadillas, ni hay nadie debajo de la cama en la que me contabas esos cuentos que tanto me gustaban. Esta vez tengo miedo por ti. Sé que tu puedes con todo y no te rendirás jamás ante nada pero no es algo que dependa solo de ti. Tus recuerdos se van marchitando y tengo miedo de que llegue el día en el que te olvides de mi nombre. Sé que es probabe que suceda, pero no estoy preparado y no es justo, aún nos quedan demasiado momentos por compartir. Pero que sepas una cosa; yo me acordaré de todo lo que hemos vivido por los dos. Y da igual si ya no sabes en que equipo juego o en que día vivimos; puedes preguntarlo tantas veces como quieras. A cambio, tu sigue con tu humor inconfundible, con tus sonrisas inocentes y con tus besos en la frente. Gracias por darme fuerzas cuando ni yo las tenía; por enseñarme el camino para llegar a ser una buena persona y por confiar en mis posibilidades.
Sabes que aún me queda una promesa por cumplir.
¡Ah! ¡Se me olvidaba! De mayor, quiero ser como tú.

domingo, 30 de octubre de 2011

Soy así.

Te quiero. Bueno, aún no. Pero pienso quererte. Lo digo porque si tu piensas hacer lo mismo, antes hay cosas que deberías saber.
La primera y más importante es que tengo mil defectos que ya irás conociendo poco a poco, si es que tienes tiempo. Pero venga, voy a ir poniéndote en situación.
Para empezar, deberías saber que 6 días a la semana me levanto con el pie izquierdo, será que soy zurdo. Además tengo tendencia a quemar las tostadas, o a olvidarme de ponerle azúcar al zumo, con lo cual los desayunos a mi lado pueden ser una mierda. Por no hablar de las comidas, porque cocino como el culo. Hablo en sueños, doy patadas y hasta puede que ronque. Sudo por cualquier cosa, a veces hablo a gritos y soy la persona más torpe que puedas imaginar, y sino me crees pregúntale a mi médico, llevo mas de diez esguinces en mi cuerpo. También me muerdo las uñas, lloro más de lo que me gustaría y me cuesta confiar en la gente. Soy bastante inmaduro, tengo la mentalidad de un niño y ni yo me soporto cuando estoy hecho polvo. Y hablando de polvos, odio aquellos que surgen de un calentón y en realidad son fríos en sentimiento.
Has de tener en cuenta que posiblemente no sea capaz de cogerte en brazos ni tirar la puerta de una patada como en las películas, lo más seguro es que cayesémos los dos al suelo.
Que no te extrañe si me olvido de tu fecha de cumpleaños, y no te enfades si bebo demasiado, soy así. No tengo sangre azul, siento desilusionarte. Bailo como el culo, tengo miedo a los gallos y un montón de manías.
Y si te cuento todo esto es para ahorrarte tiempo porque después de saberlo igual no estás dispuesta a conocerme y si lo estás... debes estar borracha o en un manicomio. El caso es que yo solamente quiero hacerte dos preguntas. La primera, como te llamas, y la segunda, dónde te escondes. Gracias.

domingo, 16 de octubre de 2011

¿Por qué no dejáis de jugar al escondite?

Él tenia la cara más bonita que ella había visto jamás. Una cara de niño bueno que hacía juego con su buen corazón. Además era el hijo que toda madre quisiera tener y el mejor amigo con el que podías contar siempre. A priori parecía algo tímido, pero encandilaba a todos con su simpatía y jamás se rendía ante una adversidad. (He de añadir que también contaba con un buen gusto musical).
Pero entre tantas virtudes, también se hallaba un importante defecto. Se engañaba a sí mismo. Estaba enamorado de una persona pero se negaba a reconocerlo e intentaba ocultarlo aunque, en ocasiones, cediese a la tentación.

Ella, olía a vainilla. Era cabezota, un poco orgullosa y le costaba mostrar sus sentimientos, pero tenía una fortaleza envidiable y estaba nominada por méritos propios a mejor amiga. Hablaba por los codos, se la sudaba lo que los demás pensaran de ella y tenía siempre una actitud positiva.
Además era guapa, y cuando sonreía se formaban dos hoyuelos en sus mejillas que la hacían aún más guapa. Y nadie sabía hacerla sonreír mejor que Él.

Estaban hechos el uno para el otro. Con sus besos, sus te quiero y sus manías. Con sus ganas de dejarse llevar. Porque tanto reprimir sentimientos los estaba llevando a un punto muerto del que solo lograrían salir si empezaban a ser ellos mismos.
Porque fueron dos caminos que se separaron para algún día volverse a juntar: Dos gotas de agua que irán a parar a un mismo charco. Porque por muchas vueltas que diera la vida, ellos acabarían encontrándose.
Sólo tengo una pregunta para ellos: ¿Por qué no dejáis de jugar al escondite?

domingo, 11 de septiembre de 2011

Que llueva, que llueva...(8)

Y como todos los días, hoy ha vuelto a llover. Quizás eso ya sea un presagio de algo, quién sabe.

Sacas la llave del bolsillo para entrar en tu nueva vida y se te cae en esa alfombra que pone de todo menos "welcome". Debe ser porque todavía no te sientes en casa.

Abres la puerta y no ves nada, porque al principio todo está muy oscuro y tú, no quieres entrar, como un niño pequeño en su primer día de colegio, solo que aquí el niño eres tú y ya hace tiempo que has dejado de creer en los Reyes Magos. Te das cuenta de que poco a poco tendrás que ir encendiendo luces en tu nueva vida que te sirvan de guía pero por ahora te basta con sentarte en el sofá y poner la tele, a ver si así disimulas el silencio que te envuelve. Es algo inútil porque no consigues distraerte y entonces vuelves a sentir el ruido de la lluvia y miras por la ventana. Es entonces cuando ves las gotas resbalando por el cristal y eso te recuerda a las lágrimas que también resbalaron por alguna que otra mejilla y te dan ganas de llorar a ti. Que estupidez. Y aún es mayor estupidez tratar de esconderlo y de repente te das cuenta. No has venido a enterrar tu pasado y olvidar tu anterior vida, sino que la razón por la que has llegado aquí es para continuar con otro capítulo en tu vida, una segunda parte, que depende de la primera. Y el pasado volverá a influir tu presente y tu futuro se verá influido por decisiones actuales y volverás a subirte a lo más alto y volverás a llevarte hostias contra el suelo pero una cosa es segura. Vivirás tu propia vida. Sin olvidar a las personas que ya conoces y con las que seguirás estando pase lo que pase.

Y ya puestos promete una cosa. Que te vas a acordar de ellos todos los días que llueva. Ten por seguro que asi jamás los olvidarás.

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Mediano o grande?

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A veces todos necesitamos un helado así. Pero siempre habrá quien nos saque una sonrisa.

martes, 6 de septiembre de 2011

Amiga mía

Hola, quizás no te has dado cuenta, pero hace tiempo que te buscaba. Quizás no te has dado cuenta, pero hace tiempo que te he encontrado. Por fin he caído en la cuenta de que quiero contar contigo. Y aquí el orden de factores sí altera el producto. El resultado solo va bien si tu eres parte de la ecuación. Porque eres el signo - de menos mal que te conozco, porque eres el signo + de cada día te quiero más. Y si eres más y eres menos, eres más o menos como un imán. Ya lo sabes. No hace falta que te explique por qué.


Y podría escoger una palabra en la que resumir tu fantástica amistad, y sin duda esa palabra sería gracias. Por ser como eres, por ayudarme en todo momento, por apoyarme incluso cuando no lo merezco.

Porque no recuerdo como llegaste a ser una persona tan importante en mi vida, ni soy capaz de entender como has conseguido influir de tal manera en mí. Pero conseguiste desnudarme sacándome la venda de los ojos que me impedía ver la realidad, sacándome la coraza que envolvía mi cuerpo y reprimía cualquier sentimiento o emoción. Y me enseñaste a caminar descalzo dejándome llevar por mis emociones. (bueno también gracias a ti camino en Converse).

También me enseñaste que los payasos tienen su sitio en el mundo, que 37, es fiebre, que en la vida hay que aprender a ser fuerte,que las estrellas molan más verlas en el techo de tu habitación y que las 4 de la mañana es la mejor hora de todas.

Y tengo cuerda para rato, y momentos para recordar, dignos de mención, pero no voy a soltarlos todos hoy; mejor poquito a poco, porque cuenta la leyenda, que por cada instante en el que me ayudas te sale una peca en esa bonita cara.

Posdata: ¿lo adivinas? Si, eres la mejor amiga que podía tener.

Todos cometemos "herrores"




Es algo muy común. Le pasa a todos los tontos que se enamoran. Creí que yo me libraría pero no. Un gran error.


Me cansé de tus mentiras, tus promesas y tus te quiero vacíos. Porque hay corazones tan grandes que no caben en el pecho. Pero también hay corazones tan grandes que no basta una sola persona para llenarlos. Yo, me quedo con la luna; al menos ella solo tiene dos caras.


Que te vaya bonito.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Reencuentro.

¿Qué haces de nuevo aquí? Y precisamente hoy. Me dirás que el destino te trajo a este bar. No, creo que no, simplemente sonreirás y soltarás con tu mejor sonrisa un "ya ves..."

Si, ya veo. A decir verdad, no veo una mierda, otra vez voy demasiado ciego de alcohol. Pero no es necesario ver nada porque esta noche la guías tú, este baile lo marcan tus pies y no seré yo quién te pise, así que relájate y disfruta. Ríe, juega y olvídate del pasado que ambos somos los daños colaterales surgidos de otras guerras pero hemos venido aquí para encontrarnos. Y para perdernos, el uno en el otro. Así que bebamos por todos los malos tragos de antaño, porque entre nosotros no hay una de cal y otra de arena. Bueno, arena si que hay en mis zapatos, de tanto paseo por la playa por si volvías a aparecer por allí. Pero dediquémonos a nosotros. Vamos a comernos el mundo. Vamos a comernos. Resérvame una suite de lujo en tu tienda de campaña y déjala abierta para que se escape cualquier mierda del pasado que pueda ser un lastre esta noche.

Y bien, ahora que estamos solos, cerremos los ojos y seamos nosotros, que hace tiempo que venimos reprimiendo lágrimas, besos y ganas de querer y ser queridos. Esta noche soy sólo tuyo. Invéntame, paténtame y deja en mi cuello tu código de barras, que por mucho que lo vean solo tu seas capaz de interpretar su significado con tus finos labios.

Y no prometas nada, ni des explicaciones, solo déjate llevar, que para ver las estrellas solo tengo que acercarme a tus pies. Y mañana desayunaremos juntos, nos volveremos a besar y cada uno volverá a seguir su camino...quizás otros cuatro años más pero no habrá despedidas, no habrá ningún adiós. Suerte, cariño.


lunes, 15 de agosto de 2011

Reinventándome¿?
























Venga, quita el cartel de cerrado, que solo era temporal, que nadie se ha muerto y todavía quedan demasiadas palabras, demaisados principios, demasiados finales. Y cada final, un sabor diferente, un resultado distinto, pero creo que este ha sido un buen final. O un buen principio, depende de como se mire.




Pero esta es la reinauguración, no hay canapés, ni champán, ni ninguna banda que cortar. Así que quien decida leer que sepa que no se encontrará nada del otro mundo. Como antes.